El Reino Unido estudia prohibir las llamadas en frío para invertir en criptomonedas
El Tesoro británico ha dado un paso importante en sus esfuerzos por combatir el fraude financiero abordando la cuestión de las llamadas en frío. En respuesta a la inminente prohibición de este tipo de llamadas, el Tesoro ha publicado un documento de consulta destinado a comprender el posible impacto en las distintas partes interesadas. Esta medida se produce en un momento en que el Reino Unido se enfrenta a un creciente problema de fraude, que al parecer cuesta a la nación la asombrosa cifra de 7.000 millones de libras anuales, según estimaciones de la Agencia Nacional contra la Delincuencia.
La determinación del Gobierno para atajar este problema queda patente en su reciente anuncio de una amplia estrategia contra el fraude. El plan incluye la creación de 400 nuevos puestos de trabajo para reforzar los esfuerzos policiales basados en la inteligencia. En este contexto, el Tesoro ha expresado su firme postura contra el aumento de las llamadas en frío dirigidas a miembros vulnerables de la sociedad. Andrew Griffith, Secretario Económico del Tesoro, ha subrayado que no se tolerará este tipo de comportamiento.
El documento de consulta arroja luz sobre varios casos en los que los inversores sufrieron pérdidas debido a llamadas en frío fraudulentas. En particular, un caso se refería a criptomonedas, lo que demuestra la evolución de las tácticas empleadas por los estafadores. A pesar de los intentos anteriores de frenar las llamadas en frío mediante prohibiciones y restricciones, los estafadores siguen aprovechando las lagunas del sistema.
Para hacer frente a esta situación, el Tesoro ha propuesto una prohibición completa de las llamadas en frío relacionadas con los servicios financieros. Sin embargo, reconociendo el impacto potencial sobre las empresas legítimas que dependen de las llamadas en frío, el Tesoro ha planteado 19 preguntas a las partes interesadas. Con este planteamiento se pretende alcanzar un equilibrio entre frenar eficazmente las estafas y minimizar los efectos adversos sobre las empresas.
Las partes interesadas tienen hasta el 27 de septiembre de 2023 para hacer sus aportaciones sobre la prohibición propuesta. Este periodo de consulta permite examinar a fondo la cuestión, considerando diversas perspectivas y posibles consecuencias.
En un acontecimiento relacionado, el gobierno del Reino Unido se ha negado a clasificar las criptomonedas como juegos de azar. En su lugar, planea trabajar junto a la industria de las criptomonedas para establecer normas claras de aprobación dentro de la puerta de enlace de la Ley de Servicios y Mercados Financieros (FSMA). Este enfoque tiene como objetivo garantizar que las criptoempresas que operan en el Reino Unido se adhieran a las normas requeridas.
Sin embargo, los críticos sostienen que este enfoque podría entrar en conflicto con las recomendaciones acordadas internacionalmente. A pesar de ello, el Gobierno sigue comprometido con su estrategia, centrada en la colaboración con la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) y el sector de las criptomonedas para establecer un marco regulador que fomente tanto la seguridad como la innovación.
A medida que avanza el periodo de consultas y se acerca la prohibición de las llamadas en frío, el Reino Unido se enfrenta a un momento crucial en su lucha contra el fraude financiero. Equilibrar los intereses de empresas y particulares al tiempo que se combaten las estafas será sin duda un reto complejo.